Reseña: ‘Después de Steve: cómo Apple se convirtió en una compañía de un billón de dólares y perdió su alma’, por Tripp Mickle


Mickle construye un mosaico denso y granular de las pruebas y los triunfos de la empresa, mostrándonos cómo Apple, basada en los éxitos de Ive en la década de 2000, se convirtió en la compañía de Cook en la década de 2010. Ive, nombrado caballero desde hace mucho tiempo, se ve cada vez más cautivado por las oportunidades fuera de Apple (una exhibición en un museo, una subasta benéfica, una instalación inmersiva de un árbol de Navidad) y trabaja a tiempo parcial en 2015. Al darse cuenta de que esto es peor que tener a Ive completamente presente o ausente, Cook convence él para volver, pero su corazón claramente no está en eso. Finalmente, en 2019, he se va para siempre.

En el epílogo, Mickle abandona su destacamento de reportero para repartir la responsabilidad por el fracaso de la empresa en lanzar otro producto transformador. Se culpa a Cook por ser distante e incognoscible, un mal socio para Ive, «un artista que quería llevar empatía a cada producto». Ive también está criticado por asumir «la responsabilidad del diseño de software y las cargas de gestión que pronto llegó a despreciar». Al final, la sensación de que los dos perdieron la oportunidad de crear un digno sucesor del iPhone es palpable.

También es una tontería, y la mejor prueba de ello son las 400 páginas anteriores. Es cierto que después de la muerte de Jobs, Apple no produjo otro dispositivo tan importante como el iPhone, pero Apple no produjo otro dispositivo tan importante antes de él murió tampoco. También es cierto que Cook no desempeñó el papel de director ejecutivo como lo había hecho Jobs, pero nadie pensó que pudiera hacerlo, incluido Jobs, quien en su lecho de muerte le aconsejó a Cook que nunca preguntara qué haría Steve: «Solo haz lo correcto».

Ive y Cook querían otro iPhone, pero, como deja en claro el informe exhaustivo de Mickle, no había otro dispositivo similar para fabricar. Los autos autónomos eran demasiado duros, los dispositivos de salud estaban demasiado regulados, la televisión estaba protegida de una manera que no lo había estado la música, e incluso los auriculares y el reloj, dispositivos que en realidad enviaban, eran periféricos, técnica y conceptualmente, para el mejor producto de Apple.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *